{"id":1174,"date":"2025-07-04T23:11:00","date_gmt":"2025-07-05T04:11:00","guid":{"rendered":"https:\/\/casadeterror.com\/?p=1174"},"modified":"2025-07-04T10:21:03","modified_gmt":"2025-07-04T15:21:03","slug":"el-perro-con-botas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/casadeterror.com\/?p=1174","title":{"rendered":"El Perro con Botas"},"content":{"rendered":"\n<p>Hace algunos a\u00f1os, atravesaba una situaci\u00f3n econ\u00f3mica muy dif\u00edcil. Ten\u00eda una familia que mantener y el trabajo apenas me alcanzaba para sobrevivir. Fue entonces cuando mi cu\u00f1ado me ofreci\u00f3 un empleo que, en ese momento, me pareci\u00f3 una bendici\u00f3n: cuidar unos invernaderos durante las noches. El trato inclu\u00eda un peque\u00f1o cuarto donde pod\u00edamos dormir y vivir mientras trabaj\u00e1bamos all\u00ed.<\/p>\n\n\n\n<p>Al principio, todo parec\u00eda normal. Nos acostumbramos r\u00e1pido a la rutina nocturna y al silencio del lugar. Pero pronto, ese silencio se vio interrumpido por algo que no pude explicar.<\/p>\n\n\n\n<p>La primera noche que ocurri\u00f3, estaba por dormirme cuando escuch\u00e9 un golpe fuerte, como si algo o alguien golpeara con furia una de las l\u00e1minas de metal al otro lado del cuarto. Sal\u00ed a investigar, con el coraz\u00f3n acelerado, pero no encontr\u00e9 nada. Pens\u00e9 que tal vez el viento o alg\u00fan animal lo hab\u00eda causado.<\/p>\n\n\n\n<p>Sin embargo, la noche siguiente, los ruidos regresaron. Esta vez, no s\u00f3lo fueron golpes. Se escucharon claramente pasos en la azotea de nuestro cuarto, seguidos por los mismos golpes met\u00e1licos, cada vez m\u00e1s violentos. Mi cu\u00f1ado tambi\u00e9n los escuch\u00f3 y, al ver mi expresi\u00f3n, supe que no estaba imaginando cosas.<\/p>\n\n\n\n<p>Tom\u00f3 un machete y yo agarr\u00e9 un palo de guayabo que ten\u00eda a la mano. Salimos, cada uno por un lado de la casa, rode\u00e1ndola para evitar que la persona \u2014o lo que fuera\u2014 escapara.<\/p>\n\n\n\n<p>Cuando llegu\u00e9 a la esquina del cuarto, lo vi. A\u00fan hoy me cuesta describirlo sin que se me erice la piel. Era la figura de un perro\u2026 pero no un perro com\u00fan. Era grande, demasiado grande, y lo m\u00e1s escalofriante: llevaba puestos pantalones y botas de hombre.<\/p>\n\n\n\n<p>Me qued\u00e9 paralizado, tratando de entender lo que ve\u00eda. Pero esa\u2026 cosa\u2026 fue r\u00e1pida. Salt\u00f3 hacia el bosque, desapareciendo entre la oscuridad, dej\u00e1ndome solo con mis pensamientos y el eco de los golpes en la l\u00e1mina.<\/p>\n\n\n\n<p>Esa misma ma\u00f1ana, mi cu\u00f1ado y yo tomamos la decisi\u00f3n. No val\u00eda la pena seguir en ese trabajo. Tal vez muchos no lo creer\u00e1n, pero en los Altos de Morelos abundan historias de nahuales\u2026 y despu\u00e9s de lo que vimos, no me queda duda de que fuimos testigos de una de ellas.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Hace algunos a\u00f1os, atravesaba una situaci\u00f3n econ\u00f3mica muy dif\u00edcil. Ten\u00eda una familia que mantener y el trabajo apenas me alcanzaba para sobrevivir. Fue entonces cuando mi cu\u00f1ado me ofreci\u00f3 un empleo que, en ese momento, me pareci\u00f3 una bendici\u00f3n: cuidar unos invernaderos durante las noches. El trato inclu\u00eda un peque\u00f1o cuarto donde pod\u00edamos dormir y vivir mientras trabaj\u00e1bamos all\u00ed. Al principio, todo parec\u00eda normal. Nos acostumbramos r\u00e1pido a la rutina nocturna y al silencio del lugar. Pero pronto, ese silencio se vio interrumpido por algo que no pude explicar. La primera noche que ocurri\u00f3, estaba por dormirme cuando escuch\u00e9 un golpe fuerte, como si algo o alguien golpeara con furia una de las l\u00e1minas de metal al otro lado del cuarto. Sal\u00ed a investigar, con el coraz\u00f3n acelerado, pero no encontr\u00e9 nada. Pens\u00e9 que tal vez el viento o alg\u00fan animal lo hab\u00eda causado. Sin embargo, la noche siguiente, los ruidos regresaron. Esta vez, no s\u00f3lo fueron golpes. Se escucharon claramente pasos en la azotea de nuestro cuarto, seguidos por los mismos golpes met\u00e1licos, cada vez m\u00e1s violentos. Mi cu\u00f1ado tambi\u00e9n los escuch\u00f3 y, al ver mi expresi\u00f3n, supe que no estaba imaginando cosas. Tom\u00f3 un machete y yo agarr\u00e9 un palo de guayabo que ten\u00eda a la mano. Salimos, cada uno por un lado de la casa, rode\u00e1ndola para evitar que la persona \u2014o lo que fuera\u2014 escapara. Cuando llegu\u00e9 a la esquina del cuarto, lo vi. A\u00fan hoy me cuesta describirlo sin que se me erice la piel. Era la figura de un perro\u2026 pero no un perro com\u00fan. Era grande, demasiado grande, y lo m\u00e1s escalofriante: llevaba puestos pantalones y botas de hombre. Me qued\u00e9 paralizado, tratando de entender lo que ve\u00eda. Pero esa\u2026 cosa\u2026 fue r\u00e1pida. Salt\u00f3 hacia el bosque, desapareciendo entre la oscuridad, dej\u00e1ndome solo con mis pensamientos y el eco de los golpes en la l\u00e1mina. Esa misma ma\u00f1ana, mi cu\u00f1ado y yo tomamos la decisi\u00f3n. No val\u00eda la pena seguir en ese trabajo. Tal vez muchos no lo creer\u00e1n, pero en los Altos de Morelos abundan historias de nahuales\u2026 y despu\u00e9s de lo que vimos, no me queda duda de que fuimos testigos de una de ellas.<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":1175,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1,6],"tags":[355,354,359,242,123,356,34,357,358],"class_list":["post-1174","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-blog","category-relatos-de-terror","tag-altos-de-morelos","tag-botas","tag-hueyapan","tag-morelos","tag-nahual","tag-ocuituco","tag-perro","tag-tetela","tag-tetela-del-volcan"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/casadeterror.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1174","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/casadeterror.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/casadeterror.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/casadeterror.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/casadeterror.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=1174"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/casadeterror.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1174\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1176,"href":"https:\/\/casadeterror.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1174\/revisions\/1176"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/casadeterror.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/1175"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/casadeterror.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=1174"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/casadeterror.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=1174"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/casadeterror.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=1174"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}