{"id":31,"date":"2023-02-28T23:04:00","date_gmt":"2023-02-28T23:04:00","guid":{"rendered":"https:\/\/casadeterror.com\/?p=31"},"modified":"2024-07-07T02:56:55","modified_gmt":"2024-07-07T02:56:55","slug":"la-llorona-de-mi-infancia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/casadeterror.com\/?p=31","title":{"rendered":"La llorona de mi infancia"},"content":{"rendered":"\n<p>La casa de mis abuelos paternos era modesta en tama\u00f1o, pero sus patios eran espacios amplios y, en particular, el trasero destacaba por albergar una peque\u00f1a granja de uso personal. Justo detr\u00e1s de esta \u00e1rea se encontraba la construcci\u00f3n en obra negra de la casa de una de mis t\u00edas, seguida por un campo de magueyes propiedad de mi abuelo. En esa zona se ubicaba un ba\u00f1o antiguo de madera, cuyos desag\u00fces desembocaban en un riachuelo que flu\u00eda por la parte trasera. All\u00ed, mi grupo de primos, hermanos y yo, \u00e9ramos como ocho personas de entre 7 y 16 a\u00f1os, sol\u00edamos jugar entre los magueyes, riendo y divirti\u00e9ndonos.<\/p>\n\n\n\n<p>En medio de la diversi\u00f3n, de repente, sent\u00ed la urgencia de utilizar el ba\u00f1o. La puerta del ba\u00f1o no cerraba correctamente, por lo que mis primos la sujetaban para mantenerla cerrada. Cuando finalic\u00e9, lista para salir del ba\u00f1o, el ruido de risas y juegos se detuvo abruptamente al ser interrumpido por un grito terror\u00edfico. Mi cuerpo se paraliz\u00f3, mientras todos mis primos salieron corriendo en estado de p\u00e1nico, dej\u00e1ndome atr\u00e1s. El grito aterrador segu\u00eda resonando en el aire.<\/p>\n\n\n\n<p>Desesperada, intent\u00e9 empujar la puerta para salir corriendo, pero entr\u00e9 en p\u00e1nico al darme cuenta de que la puerta se negaba a abrirse, a pesar de mis esfuerzos. Aunque no ten\u00eda ning\u00fan pestillo, se manten\u00eda firmemente cerrada. Solo hab\u00edan pasado unos segundos, pero el grito segu\u00eda retumbando en mis o\u00eddos. Un escalofr\u00edo horripilante recorri\u00f3 mi espalda, se extendi\u00f3 por mi pecho y se apoder\u00f3 de todo mi cuerpo mientras golpeaba la puerta, empujaba y gritaba desesperadamente. En ese momento, cre\u00ed que estaba destinada a morir all\u00ed mismo.<\/p>\n\n\n\n<p>Finalmente, logr\u00e9 abrir la puerta y sal\u00ed corriendo hacia el patio, donde encontr\u00e9 a mis primos p\u00e1lidos y at\u00f3nitos. Algunos de ellos lloraban, pero en mi interior solo sent\u00eda un nudo opresivo en el pecho. El grito hab\u00eda dejado de escucharse, y todos nos asomamos al pasillo que conduc\u00eda hacia los magueyes. All\u00ed divisamos una figura blanca flotando en el arroyo, siguiendo el curso del agua. Nuestro abuelo nos cont\u00f3 m\u00e1s tarde que eso hab\u00eda sido La Llorona, una leyenda espeluznante que \u00e9l mismo hab\u00eda visto y o\u00eddo. Nos advirti\u00f3 que nunca deb\u00edamos permitir que nos viera de frente, ya que podr\u00edamos morir del susto. A partir de ese d\u00eda, nunca m\u00e1s volvimos a jugar en esa zona.<\/p>\n\n\n\n<p>El impactante encuentro con La Llorona nos dej\u00f3 marcados, y aprendimos a respetar las advertencias de nuestros mayores y las historias de terror transmitidas de generaci\u00f3n en generaci\u00f3n. Aquella experiencia nos record\u00f3 que existen fuerzas inexplicables que se entrelazan con nuestro mundo, y que a veces es mejor evitar adentrarse en territorios desconocidos, donde el miedo y lo sobrenatural acechan en las sombras.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-embed aligncenter is-type-video is-provider-youtube wp-block-embed-youtube wp-embed-aspect-16-9 wp-has-aspect-ratio\"><div class=\"wp-block-embed__wrapper\">\n<iframe loading=\"lazy\" title=\"La llorona de mi infancia\" width=\"960\" height=\"540\" src=\"https:\/\/www.youtube.com\/embed\/YSQRQNv_ODQ?feature=oembed\" frameborder=\"0\" allow=\"accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share\" referrerpolicy=\"strict-origin-when-cross-origin\" allowfullscreen><\/iframe>\n<\/div><\/figure>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La casa de mis abuelos paternos era modesta en tama\u00f1o, pero sus patios eran espacios amplios y, en particular, el trasero destacaba por albergar una peque\u00f1a granja de uso personal. 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