{"id":842,"date":"2024-02-18T04:29:00","date_gmt":"2024-02-18T04:29:00","guid":{"rendered":"https:\/\/casadeterror.com\/?p=842"},"modified":"2024-05-07T02:48:46","modified_gmt":"2024-05-07T02:48:46","slug":"aparicion-en-los-vagones","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/casadeterror.com\/?p=842","title":{"rendered":"Aparici\u00f3n en los Vagones"},"content":{"rendered":"\n<p>Esta aterradora historia que les voy a contar, me sucedi\u00f3 hace cuatro a\u00f1os atr\u00e1s en el mes de julio, en Paraguay. La empresa de servicio ferroviario para la que trabajo decidi\u00f3 que por los d\u00edas que el Papa Francisco se encontraba en nuestro pa\u00eds de visita, brindar\u00eda servicios las 24 horas. Entre los personales de la estaci\u00f3n nos organizamos para hacer 2 grupos. La primera semana me toc\u00f3 en el turno nocturno, que consist\u00eda desde las 5:30 de la tarde hasta las 5:30 de la madrugada. Era una semana pesada por las 12 horas de trabajo. Era t\u00e9trico trabajar en horas tan oscuras con poca afluencia de pasajeros, aparte el escenario no ayudaba, pues en la parte trasera de la estaci\u00f3n se encontraba el cementerio de trenes. Eran unos cuantos vagones olvidados, pero con mucha historia aterradora encima, pues eran usados por los a\u00f1os de 1860, cuando Paraguay enfrent\u00f3 a la triple alianza.<\/p>\n\n\n\n<p>Todo comenz\u00f3 cuando despu\u00e9s de tomar tanto caf\u00e9, me vi obligado a visitar el ba\u00f1o que justamente quedaba a espaldas de estos viejos vagones; de d\u00eda era costumbre pasar por all\u00ed, pero al hacerlo de madrugada era escalofriante. Al terminar, me dispon\u00eda a salir del sanitario cuando de pronto escuch\u00e9 pasos como si alguien se metiera apresurado a los viejos vagones. Me qued\u00e9 mirando atento. Pens\u00e9 que alg\u00fan compa\u00f1ero quer\u00eda hacerme una broma de mal gusto, pero al acercarme de curioso, hab\u00eda un hombre desconocido parado en la orilla del vag\u00f3n; portaba uniforme militar. Cuando estaba por bajar y tocar el suelo, desapareci\u00f3 justo frente a m\u00ed. Ca\u00ed en cuenta de lo que ocurr\u00eda y entr\u00e9 en shock, estaba asustado, no lo pod\u00eda creer, ni mi cuerpo reaccionaba.<\/p>\n\n\n\n<p>Cuando por fin reaccion\u00e9, me di cuenta de que un hombre de mediana estatura me observaba desde el interior del furg\u00f3n. Ten\u00eda una mirada macabra que hasta el d\u00eda de hoy me provoca mucho miedo. Al instante sent\u00ed una brisa fr\u00eda en mi rostro y comenc\u00e9 a correr como nunca. Mis compa\u00f1eros se extra\u00f1aron de verme tan asustado y cuando les cont\u00e9, todos quedaron en silencio. El terror que reflejaba en mi rostro era evidente. Desde ese momento decidimos utilizar solamente el ba\u00f1o de la boleter\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p>Cuando pasaron un par de d\u00edas, el miedo se me estaba yendo hasta que me acerqu\u00e9 con mi jefe de estaci\u00f3n para contarle mi relato. Mi jefe es una persona de avanzada edad, me coment\u00f3 que los fantasmas de la guerra suelen manifestarse, pues nunca encontraron paz tras la masacre. Y cuando le coment\u00e9 acerca del hombre peque\u00f1o, me mir\u00f3 muy extra\u00f1ado, como sorprendido, y me dijo que era la primera vez que &#8220;Don Jacinto&#8221; se manifestaba a alguien m\u00e1s que no sea a \u00e9l. Quise saber m\u00e1s y me detuvo, me pidi\u00f3 que no le hablara m\u00e1s del asunto y que mejor no vaya por aquella zona.<\/p>\n\n\n\n<p>Cuando estaba en el \u00faltimo d\u00eda de servicio extendido, ya estaba casi sin temor por lo que decid\u00ed volver al ba\u00f1o de caballeros, pero fue un error grav\u00edsimo. Mientras estaba en el sanitario empec\u00e9 a escuchar la voz de un hombre que dec\u00eda: &#8220;\u00a1Mi pierna, ay mi pierna!&#8221;. Me qued\u00e9 helado, era incre\u00edble c\u00f3mo se me manifestaban a m\u00ed y no a otros compa\u00f1eros, pues pasajeros casi ni hab\u00eda. Intent\u00e9 salir apresurado del ba\u00f1o y no mirar hacia atr\u00e1s, pero cuando estaba girando para volver al and\u00e9n, mir\u00e9 de reojo a un hombre sin una pierna. Sal\u00eda por debajo de la locomotora, era el mismo hombre peque\u00f1o, pero parec\u00eda estar rodeado de una especie de neblina, que poco a poco se fue disolviendo. Esta vez estaba m\u00e1s aterrado que la otra ocasi\u00f3n, aquel lugar no era solo un cementerio de trenes sino tambi\u00e9n de esp\u00edritus.<\/p>\n\n\n\n<p>Cuando estaba amaneciendo y listo para marcharme, mi jefe de estaci\u00f3n se me acerc\u00f3 y con seriedad me cont\u00f3 que Jacinto era un amigo suyo, pues en un d\u00eda de trabajo cay\u00f3 por accidente del tren y las ruedas del mismo le hab\u00edan arrancado una pierna. El pobre muri\u00f3 por tanta p\u00e9rdida de sangre en camino hacia el hospital y su alma nunca m\u00e1s abandon\u00f3 su lugar de trabajo. Despu\u00e9s de saber esto, decid\u00ed dejarle una vela y una oraci\u00f3n a Jacinto y a todos aquellos valientes soldados que andan penando en los viejos trenes. Hay un sin fin de historias en ese lugar pero esta es realmente impresionante, hoy a 4 a\u00f1os a\u00fan recuerdo la triste voz de don Jacinto y la imponente presencia de aquel soldado. Nunca m\u00e1s visit\u00e9 ese sitio de noche pero me sent\u00ed mejor tras dedicarle una peque\u00f1a oraci\u00f3n, las energ\u00edas del pasado se asientan sobre esos vagones y las hist\u00f3ricas v\u00edas de aquel cementerio de trenes; es descabellado pensar que no recorran por all\u00ed los fantasmas de aquella \u00e9poca.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Esta aterradora historia que les voy a contar, me sucedi\u00f3 hace cuatro a\u00f1os atr\u00e1s en el mes de julio, en Paraguay. La empresa de servicio ferroviario para la que trabajo decidi\u00f3 que por los d\u00edas que el Papa Francisco se encontraba en nuestro pa\u00eds de visita, brindar\u00eda servicios las 24 horas. Entre los personales de la estaci\u00f3n nos organizamos para hacer 2 grupos. La primera semana me toc\u00f3 en el turno nocturno, que consist\u00eda desde las 5:30 de la tarde hasta las 5:30 de la madrugada. Era una semana pesada por las 12 horas de trabajo. Era t\u00e9trico trabajar en horas tan oscuras con poca afluencia de pasajeros, aparte el escenario no ayudaba, pues en la parte trasera de la estaci\u00f3n se encontraba el cementerio de trenes. Eran unos cuantos vagones olvidados, pero con mucha historia aterradora encima, pues eran usados por los a\u00f1os de 1860, cuando Paraguay enfrent\u00f3 a la triple alianza. Todo comenz\u00f3 cuando despu\u00e9s de tomar tanto caf\u00e9, me vi obligado a visitar el ba\u00f1o que justamente quedaba a espaldas de estos viejos vagones; de d\u00eda era costumbre pasar por all\u00ed, pero al hacerlo de madrugada era escalofriante. Al terminar, me dispon\u00eda a salir del sanitario cuando de pronto escuch\u00e9 pasos como si alguien se metiera apresurado a los viejos vagones. Me qued\u00e9 mirando atento. Pens\u00e9 que alg\u00fan compa\u00f1ero quer\u00eda hacerme una broma de mal gusto, pero al acercarme de curioso, hab\u00eda un hombre desconocido parado en la orilla del vag\u00f3n; portaba uniforme militar. Cuando estaba por bajar y tocar el suelo, desapareci\u00f3 justo frente a m\u00ed. Ca\u00ed en cuenta de lo que ocurr\u00eda y entr\u00e9 en shock, estaba asustado, no lo pod\u00eda creer, ni mi cuerpo reaccionaba. Cuando por fin reaccion\u00e9, me di cuenta de que un hombre de mediana estatura me observaba desde el interior del furg\u00f3n. Ten\u00eda una mirada macabra que hasta el d\u00eda de hoy me provoca mucho miedo. Al instante sent\u00ed una brisa fr\u00eda en mi rostro y comenc\u00e9 a correr como nunca. Mis compa\u00f1eros se extra\u00f1aron de verme tan asustado y cuando les cont\u00e9, todos quedaron en silencio. El terror que reflejaba en mi rostro era evidente. Desde ese momento decidimos utilizar solamente el ba\u00f1o de la boleter\u00eda. Cuando pasaron un par de d\u00edas, el miedo se me estaba yendo hasta que me acerqu\u00e9 con mi jefe de estaci\u00f3n para contarle mi relato. Mi jefe es una persona de avanzada edad, me coment\u00f3 que los fantasmas de la guerra suelen manifestarse, pues nunca encontraron paz tras la masacre. Y cuando le coment\u00e9 acerca del hombre peque\u00f1o, me mir\u00f3 muy extra\u00f1ado, como sorprendido, y me dijo que era la primera vez que &#8220;Don Jacinto&#8221; se manifestaba a alguien m\u00e1s que no sea a \u00e9l. Quise saber m\u00e1s y me detuvo, me pidi\u00f3 que no le hablara m\u00e1s del asunto y que mejor no vaya por aquella zona. Cuando estaba en el \u00faltimo d\u00eda de servicio extendido, ya estaba casi sin temor por lo que decid\u00ed volver al ba\u00f1o de caballeros, pero fue un error grav\u00edsimo. Mientras estaba en el sanitario empec\u00e9 a escuchar la voz de un hombre que dec\u00eda: &#8220;\u00a1Mi pierna, ay mi pierna!&#8221;. Me qued\u00e9 helado, era incre\u00edble c\u00f3mo se me manifestaban a m\u00ed y no a otros compa\u00f1eros, pues pasajeros casi ni hab\u00eda. Intent\u00e9 salir apresurado del ba\u00f1o y no mirar hacia atr\u00e1s, pero cuando estaba girando para volver al and\u00e9n, mir\u00e9 de reojo a un hombre sin una pierna. Sal\u00eda por debajo de la locomotora, era el mismo hombre peque\u00f1o, pero parec\u00eda estar rodeado de una especie de neblina, que poco a poco se fue disolviendo. Esta vez estaba m\u00e1s aterrado que la otra ocasi\u00f3n, aquel lugar no era solo un cementerio de trenes sino tambi\u00e9n de esp\u00edritus. Cuando estaba amaneciendo y listo para marcharme, mi jefe de estaci\u00f3n se me acerc\u00f3 y con seriedad me cont\u00f3 que Jacinto era un amigo suyo, pues en un d\u00eda de trabajo cay\u00f3 por accidente del tren y las ruedas del mismo le hab\u00edan arrancado una pierna. El pobre muri\u00f3 por tanta p\u00e9rdida de sangre en camino hacia el hospital y su alma nunca m\u00e1s abandon\u00f3 su lugar de trabajo. Despu\u00e9s de saber esto, decid\u00ed dejarle una vela y una oraci\u00f3n a Jacinto y a todos aquellos valientes soldados que andan penando en los viejos trenes. Hay un sin fin de historias en ese lugar pero esta es realmente impresionante, hoy a 4 a\u00f1os a\u00fan recuerdo la triste voz de don Jacinto y la imponente presencia de aquel soldado. Nunca m\u00e1s visit\u00e9 ese sitio de noche pero me sent\u00ed mejor tras dedicarle una peque\u00f1a oraci\u00f3n, las energ\u00edas del pasado se asientan sobre esos vagones y las hist\u00f3ricas v\u00edas de aquel cementerio de trenes; es descabellado pensar que no recorran por all\u00ed los fantasmas de aquella \u00e9poca.<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":843,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1,6],"tags":[301,304,13,303,302],"class_list":["post-842","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-blog","category-relatos-de-terror","tag-aparicion","tag-madrugada","tag-relato","tag-trenes","tag-vagones"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/casadeterror.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/842","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/casadeterror.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/casadeterror.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/casadeterror.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/casadeterror.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=842"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/casadeterror.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/842\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":844,"href":"https:\/\/casadeterror.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/842\/revisions\/844"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/casadeterror.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/843"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/casadeterror.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=842"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/casadeterror.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=842"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/casadeterror.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=842"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}